La combinación de Juan Soto, Carson Benge y el novato A.J. Ewing ha transformado la ofensiva de Nueva York desde mediados de mayo, consolidándose como uno de los jardines más productivos de las Grandes Ligas.
Los New York Mets han encontrado una fórmula que está dando resultados en la segunda mitad de la temporada. Desde el debut de A.J. Ewing el pasado 12 de mayo, el equipo ha conformado un jardín integrado por Juan Soto, Carson Benge y el propio novato, una combinación que se ha convertido en una de las más peligrosas de las Grandes Ligas.
Juan Soto continúa siendo el líder ofensivo del grupo. Desde la llegada de Ewing, el dominicano batea para .314, acumula 17 cuadrangulares y registra un impresionante OPS de 1.079, números que lo mantienen como la principal referencia del lineup y uno de los bateadores más productivos de la Liga Nacional.
El aporte de Carson Benge también ha sido determinante. El joven jardinero mantiene un promedio de .301, suma ocho jonrones y presenta un OPS de .816, consolidándose como una pieza confiable tanto por su capacidad para embasarse como por su producción ofensiva en momentos importantes.
Por su parte, A.J. Ewing ha tenido un impacto inmediato desde su ascenso a las Grandes Ligas. El patrullero central batea para .277 con siete cuadrangulares y un OPS de .801, además de aportar velocidad en las bases y profundidad a una alineación que ha ganado dinamismo desde su incorporación.
Gracias a la producción de este tridente, los Mets han fortalecido una ofensiva que ahora representa un constante desafío para los lanzadores rivales. La combinación de poder, contacto y disciplina en el plato de Soto, Benge y Ewing ha convertido al jardín neoyorquino en uno de los más completos de la MLB, alimentando las aspiraciones del club de mantenerse en la lucha por la postemporada.













