Los peloteros venezolanos tuvieron una de sus peores jornadas ofensivas de la temporada al combinar apenas dos hits en 43 turnos al bate. La preocupación por los recientes sismos registrados en Venezuela marcó una fecha complicada para la representación criolla en las Grandes Ligas.
La delegación venezolana en las Grandes Ligas atravesó una noche difícil el 25 de junio, al registrar apenas dos imparables en 43 turnos oficiales para un promedio colectivo de .046. La jornada llegó apenas un día después de los fuertes sismos que afectaron a Venezuela, situación que mantuvo en alerta a familiares y allegados de muchos jugadores.
Los únicos venezolanos que lograron conectar de hit fueron Carlos Narváez, quien se fue de 2-1 con una base por bolas, y Jerar Bericoto, autor de un cuadrangular de dos carreras que representó el único extrabase criollo de la fecha.
Más allá de los imparables, algunos jugadores pudieron contribuir de otras maneras. Andruw Monasterio remolcó una carrera, mientras que Brayan Rocchio y Wilyer Abreu anotaron una rayita. Francisco Álvarez también aportó al embasarse mediante boleto.
Sin embargo, la mayoría de los bateadores venezolanos tuvo problemas para producir ofensivamente. Nombres como Salvador Pérez, William Contreras, Keibert Ruiz, José Altuve, Harold Ramírez y Jorbit Vivas terminaron la jornada sin hits, acumulando varios ponches en el proceso.
Aunque los resultados deportivos quedaron reflejados en las estadísticas, la jornada estuvo marcada por la preocupación de los jugadores por la situación en su país. En una noche atípica para los bateadores venezolanos, el rendimiento ofensivo pasó a un segundo plano frente a la incertidumbre generada por los acontecimientos ocurridos en Venezuela.

















