La ausencia del capitán ha golpeado el rendimiento ofensivo de Nueva York, que intenta mantenerse en la pelea por la División Este mientras espera su recuperación.
La baja de Aaron Judge continúa siendo uno de los principales problemas para los Yankees de Nueva York. El jardinero fue transferido recientemente a la lista de lesionados de 60 días debido a una fractura por estrés en la primera costilla derecha, una lesión que lo mantiene fuera de acción desde el pasado 31 de mayo y que ha afectado el desempeño del equipo en plena lucha por la postemporada.
Desde la ausencia de su capitán, los Yankees han disputado 40 encuentros con un balance de 19 victorias y 21 derrotas. La ofensiva ha perdido consistencia sin el bateador más dominante de la franquicia, situación que ha complicado la persecución de los Rays de Tampa Bay en la División Este de la Liga Americana, donde Nueva York mantiene un récord de 54-44.
La situación recuerda lo ocurrido en la temporada 2023, cuando Judge también estuvo fuera durante varias semanas por una lesión en un dedo del pie. En aquella campaña, los Yankees sufrieron un fuerte descenso en su rendimiento y terminaron quedándose fuera de la postemporada, un escenario que la organización busca evitar en esta ocasión.
Aunque los últimos estudios médicos muestran avances en la recuperación, Judge todavía no ha recibido autorización para retomar actividades de béisbol. Tanto el gerente general Brian Cashman como el mánager Aaron Boone mantienen el optimismo de contar con el tres veces Jugador Más Valioso antes del final de la temporada regular, posiblemente entre finales de agosto y principios de septiembre.
Mientras tanto, la gerencia deberá decidir si busca refuerzos antes de la fecha límite de cambios del 3 de agosto o apuesta por sostenerse con el plantel actual hasta el regreso de su máxima figura. Con la segunda mitad de la campaña en marcha, los Yankees necesitan encontrar respuestas ofensivas si quieren mantenerse en la pelea por un lugar en los playoffs.


















