El venezolano extendió sus buenas sensaciones ofensivas y los Astros confían en que sea una pieza clave durante la segunda mitad de la temporada.
José Altuve sigue mostrando señales de recuperación ofensiva en un momento determinante para los Astros de Houston. El veterano infielder aportó una carrera impulsada en la victoria 8-5 sobre los Marlins de Miami y prolongó una racha que ilusiona a la organización, necesitada de su producción para mantenerse en la pelea por el liderato de la División Oeste de la Liga Americana.
El venezolano terminó la jornada de 4-1 y enlazó su tercer partido consecutivo conectando al menos un imparable. Además, ha conseguido hits en seis de sus últimos siete compromisos y suma dos encuentros seguidos impulsando carreras, una muestra de que comienza a recuperar el ritmo tras una primera mitad marcada por la irregularidad.
Su remolcada llegó en el séptimo inning frente al zurdo Dax Fulton, cuando conectó un sencillo al jardín central que permitió anotar a Isaac Paredes desde la antesala. Altuve fue alineado como cuarto bate por el manager Joe Espada, una muestra de la confianza que mantiene el cuerpo técnico en el experimentado segunda base.
Durante sus últimos siete encuentros, el venezolano batea para .276, con ocho imparables, dos cuadrangulares, cuatro carreras anotadas y tres impulsadas. Ese rendimiento representa una mejoría importante respecto a sus números de la primera mitad y alimenta las expectativas de que pueda convertirse nuevamente en uno de los motores ofensivos de Houston.
Tras el encuentro, Altuve elevó su línea ofensiva de la temporada a .235 de promedio, con .303 de porcentaje de embasado y .407 de slugging para un OPS de .710. Además, acumula 71 hits, 12 jonrones, 14 dobles, un triple, 47 carreras anotadas, 29 impulsadas y dos bases robadas, cifras que los Astros esperan ver crecer durante el resto de la campaña mientras buscan regresar a la postemporada.

















